Espiritualidad Dominica

Eduviges Portalet

Eduviges Portalet nació el 3 de diciembre de 1826 en la ciudad de Lyon (Francia). Fue bautizada a los tres días de nacida con los nombres de Francisca Genoveva Eduviges. Sus padres fueron, Gastón Portalet, abogado de la Corte Real de Lyon y Zelié Eleonore Couturier, parisense de excepcionales cualidades humanas, destacándose su clara inteligencia, perseverancia y virtud. Sus padres eran cristianos ejemplares, Eduviges heredó las virtudes más relevantes de sus padres.

Consagrada al Señor en Marsella y anclada en Toulouse, bajo la dirección del Espíritu Santo para llevar a cabo el plan de Dios: fundar la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción, cuya obra nació en el oscuro regazo de la ceguera física y de la ceguera espiritual.


RASGOS DE LA ESPIRITUALIDAD DE MADRE EDUVIGES DIOS, AMOR COMPASIVO: Todo el mundo interior del ciego pasaba por los ojos intuitivos de madre Eduviges. Ella tenia sentido en el mundo de sus pequeños ciegos, era una pequeña llama del infinito amor del corazón de Cristo. Comprendió que es la Caridad lo que más agrada a Dios y que el amor compasivo es el amor de evangelio.


ATRAIDA POR LA CRUZ: En la vida de madre Eduviges el amor supera al dolor, la vida vence a la muerte. Abrazada a la Cruz su alma resplandecía luz y paz y estos dones divinos los ofrecía a todos aquellos que se encontraban desamparados y humillados, que le recordaban algún aspecto de Cristo doliente.


ALMA EUCARISTICA: Amaba apasionadamente la Eucaristía, ante Él aprendía que todos los hombres son realmente iguales, todos son hijos de Dios. La comunión con Jesús Eucaristía la invadía de luz, sabia que honraba al Cristo Eucarístico donándose al prójimo. La presencia eucarística de Jesús en el tabernáculo llena la casa, inunda de fortaleza y de paz, da sentido a la vida.

MARÍA INMACULADA: SEÑORA, MADRE DE LUZ: Madre Eduviges amó con ternura filial a la reina del cielo, nombrándola como Patrona y Madre de nuestra Congregación, era luz para su alma, aprendía de María a mantenerse firme y serena a los pies los pies de la cruz, diciendo su propio Sí como lo hizo María. La vida de Madre Eduviges es fuente de alegría y de paz, de serenidad y de armonía.